Motricidad fina y gruesa en niños con SD

Los ejercicios de motricidad fina y gruesa en niños con SD, pueden ayudar a tu hijo con SD, pero también necesitas conocer la profundidad de su problema.

🤗 Motricidad y coordinación

 Se parte de considerar que entre el desarrollo del área motora y el coordinativo existe una estrecha interrelación la cual se evalúa a través de dos dimensiones: el área psicomotora gruesa y el área psicomotora fina, en función de ello implican las habilidades motrices, las cuales se denominan:

Habilidades motrices gruesas o globales:

Refriéndose al control de los movimientos musculares generales del cuerpo o también llamados en masa (brazos, piernas y torso), éstas llevan al niño a desplazarse solos, tener control de la cabeza, sentarse, girar sobre sí mismo, gatear, mantenerse de pie, caminar, correr, saltar, lanzar objetos o juguetes, entre otras. En fin, el control motor grueso es un hito en el desarrollo de un bebé, el cual puede refinar los movimientos descontrolados, aleatorios e involuntarios a medida que su sistema neurológico madura.

Habilidades motrices finas:

Comprende todas aquellas actividades del niño que necesitan de una precisión y un elevado nivel de coordinación. Agrupan a todos aquellos movimientos que realizan una o varias partes del cuerpo, que no tienen una amplitud, sino que son de más precisión y coordinación. Se entiende por tanto que la coordinación motriz fina es la capacidad para utilizar los pequeños músculos como resultado del desarrollo de los mismos para realizar movimientos muy específicos: arrugar la frente, cerrar los ojos, guiñar, apretar los labios, mover los dedos de los pies, cerrar un puño, teclear, recortar y todos aquellos que requieren la participación de nuestras manos y dedos.

Motricidad fina y gruesa en niños con SD

    Profundizando en este concepto, Berruezo en (1995) define: “Se refiere al control fino, al proceso de refinamiento del control de la motricidad gruesa, indica que se desarrolla después de ésta y que es una destreza que resulta de la maduración del sistema neurológico”.

    Señala Frank & Esbensen (2014) que “el control de las destrezas motoras finas en el niño es un proceso de desarrollo y se toma como un acontecimiento importante para evaluar su edad de desarrollo. Es por ello que las destrezas de la motricidad fina se desarrollan a través del tiempo, de la experiencia y del conocimiento y requieren inteligencia normal (de manera tal que se pueda planear y ejecutar una tarea), fuerza muscular, coordinación y sensibilidad normal”.

📌 Lo que compete a coordinación

    Cada vez se tiene una mayor conciencia de que las habilidades motoras de un niño influyen sobre todos los aspectos de su desarrollo (Leonard & Hill, 2014; Lobo, Harbourne, Dusing & Westcott, 2013).

motricidad fina

    “La coordinación al formar parte intrínseca de la habilidad motora, esta debe dirigirse a enseñar al niño en cómo utilizar su conducta motora para explorar los objetos, las personas, y los acontecimientos en situaciones sociales, porque éstos son procesos por los que transcurren el aprendizaje y la participación”. (Lobo, Harbourne, Dusing & Westcott, 2013).

    Se comparte con los anteriores autores en que, si tenemos en cuenta que la acción motriz se relaciona esencialmente con la coordinación de los músculos grandes y pequeños del cuerpo, entenderíamos su importancia y relación entre ambos procesos, debido a que estos proporcionan una forma de expresar destrezas en otras áreas.

Motricidad fina y gruesa en niños con SD

    Las ideas anteriores nos hacen pensar que en los niños con Síndrome de Down, ambos procesos son esenciales ya que constituyen la base no sólo de su desarrollo cognoscitivo y del lenguaje, sino también del logro de habilidades fundamentales para su posible inclusión. Tengamos presente que un niño con habilidades motrices y coordinativas logradas o compensadas siempre será un niño con mejor desempeño y por tanto más apto para su inclusión social.

    Los niños con Síndrome de Down presentan problemas en el desarrollo tanto de la motricidad como de la coordinación, debido a las innumerables alteraciones que trae consigo este síndrome. Es por esto que ambos procesos se realizan de manera más lenta en lo que a consecución de los diferentes objetivos se refiere, reflejándose en respuestas más demoradas en el propio proceso de desarrollo, lo que conlleva al desfasaje de estos niños en comparación con otros que no presentan este trastorno y por consiguiente la necesidad de diversos apoyos y niveles de ayuda.

🔹 Gateo y bipedestación

    En este orden Riquelme & Manzanal (2006), Contreras (2012), Andoya (2016), han destacado que el aspecto motor del niño con Síndrome de Down, se caracteriza en sentido general por un retraso en la consecución de los puntos de desarrollo de la motricidad gruesa, que aparecen durante el primer año de vida en niños sin patología, como son la adquisición de la bipedestación, sedestación, gateo, alcance, volteo y marcha. Se comparte en que aparecen, además, alteraciones en la motricidad fina, control motor visual, velocidad, fuerza muscular y equilibrio, tanto estático como dinámico, todo como producto de la presencia de la alteración cromosómica.

Motricidad fina y gruesa en niños con SD

☘ Estimular el desarrollo físico-motriz y coordinativo: Motricidad fina y gruesa en niños con SD

    En relación a lo analizado se considera que para organizar el proceso de intervención desde la perspectiva de la actividad física deportiva y recreativa adaptada, que dé respuesta a la diversidad existente en los niños con Síndrome de Down, se debe tener en cuenta varios aspectos, dentro de estos la edad, el nivel de desempeño físico-motriz y coordinativo del niño, potencialidades existentes tanto biológicas como en el medio familiar y social, así como la presencia o no de otras patologías, entre otras cuestiones.

    Es importante no solo incidir sobre su desarrollo físico centrando este solamente en las habilidades que le permitan sentarse, caminar, saltar, correr; es necesario además unido a esto, atender sus aspectos emocionales-volitivos y su bienestar en general.

    De ahí que cada tarea o actividad a realizar debe encaminarse no solo al logro de objetivos concretos sino también ser agradable y aceptada por el niño. Se trata de intervenir a partir de su conducta, basándonos en las adaptaciones necesarias para lograr mejores resultados.

Motricidad fina y gruesa en niños con SD

    Este proceso de intervención debe ser paulatino y progresivo, indicándose desde edades tempranas, considerando sus etapas evolutivas, sus gustos y motivaciones, así como las adaptaciones necesarias que dan paso al vencimiento de objetivos motrices y coordinativos y también al logro de un mejor desarrollo cognitivo y social, el cual será reevaluado de manera sistemática al finalizar cada etapa.

    Es por ello que debe planificarse su desarrollo en cuatro etapas, como se lo describe a continuación y se lo puede observar en el Gráfico 1:

    Etapa de diagnóstico Integral de Oportunidades: Motricidad fina y gruesa en niños con SD

El proceso de intervención debe concentrarse en el diagnóstico integral del caso o los casos a valorar. Es importante destacar que en este proceso de valoración y diagnóstico integral como su nombre lo expresa, se debe evaluar la mayor cantidad de áreas posibles, siendo muy necesario el estudio anannésico del caso, la valoración socio- familiar, así como los niveles de comprometimiento existentes tanto en el orden físico, psicológico como social y lo más importante aún, la valoración sobre las potencialidades, es decir, este proceso de diagnóstico debe centrarse más en las oportunidades y potencialidades que poseen los niños, que en sus limitaciones.

Motricidad fina y gruesa en niños con SD

⭐Etapas de la iniciación motriz – coordinativa: Motricidad fina y gruesa en niños con SD:

El primero es que, dada la presencia del síndrome, estos niños tienen diferentes limitaciones que comprometen su desempeño coordinativo y motriz y es necesario estimularlos desde edades muy tempranas.

El segundo aspecto a tener en cuenta está relacionado con la propia diversidad existente entre estos, la cual está condicionada precisamente por el nivel de comprometimiento y desempeño, de ahí que todo el proceso de intervención a realizar deba sustentarse sobre la base de las correspondientes adaptaciones y ajustes, según corresponda a cada caso.

El otro elemento a considerar y a nuestro juicio el más importante es que independientemente de sus limitaciones estos niños poseen múltiples potencialidades, entendidas estas como oportunidades, que les permiten con un proceso de intervención y estimulación adecuado y ajustado a sus posibilidades desarrollarse.

🎊 Momentos de desarrollo de a motricidad fina y gruesa: Motricidad fina y gruesa en niños con SD

Primer Momento:

Desarrollo de la Motricidad Gruesa, aquí se busca estimular todo lo tocante a la motricidad gruesa como base para dar paso al desarrollo de la motricidad fina. En este momento es primordial el apoyo en las potencialidades del niño, incentivando las acciones que incidan en el desarrollo del control cefálico, el control del tronco que permita obtener el dominio de la sedestación, que ayude en la bipedestación y la posterior marcha, mediante ejercicios que mejoren el control de su cuerpo y sobre todo al desarrollo de sus músculos que son esenciales para que no tengan problemas de pies, columna, entre otras cosas y puedan tener un futuro lo más normal y saludable posible, así como las actividades relacionadas con el ambiente socio-familiar.

motricidad gruesa

    Somos del criterio y se concuerda los estudios realizados por Down Syndrome Education International (2015) en lo concerniente a Moderna investigación educativa en el Síndrome de Down (III Parte) sobre el tema en relación a: Importa la intensidad de las intervenciones — ¿pero? ¿cuánto?, que es necesario explicar que, en función del nivel de desempeño, que se vaya alcanzando las actividades prevista para este momento deberán tener un mayor o menor nivel de repetición, intensidad y adecuaciones.

    Segundo Momento:

Desarrollo de la Motricidad Fina, este momento es vital en el proceso de iniciación motriz- coordinativo, ya que de él dependerá el nivel de perfeccionamiento de los movimientos y habilidades, los cuales son potenciadores del resto de los elementos que intervienen en el proceso de interacción y desenvolvimiento del niño. Especialmente aquí se busca el logro de habilidades más finas de las acciones motrices y coordinativas, actividades conjuntas de lo perceptivo con las extremidades, más con los brazos y manos que con las piernas, implicando, además, un cierto grado de precisión en la ejecución de la conducta, que le permitan al niño pasar a un nivel superior de desempeño.

🎊 Estimulación de la motricidad: Motricidad fina y gruesa en niños con SD

 (Terapia ocupacional OT)

Si usted es un padre que lee este sitio web, es probable que tenga un hijo con síndrome de Down, como yo. Mi intención con este artículo es proporcionarle información sobre cómo un terapeuta ocupacional (OT) puede ayudarlo a usted y a su hijo. Los terapeutas ocupacionales que trabajan con niños tienen educación y capacitación en desarrollo infantil, neurología, afecciones médicas, desarrollo psicosocial y técnicas terapéuticas. Los terapeutas ocupacionales se centran en la capacidad del niño para dominar las habilidades para la independencia.

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Estos pueden incluir:

  • Habilidades de autocuidado (alimentación, vestimenta, aseo, etc.)
  • Habilidades motoras finas y gruesas
  • Habilidades relacionadas con el rendimiento escolar (por ejemplo, impresión, corte, etc.)
  • Habilidades de juego y ocio.

Cuando su hijo es un bebé, sus preocupaciones inmediatas se relacionan con su salud y crecimiento, el desarrollo de los hitos motores básicos, la interacción social con usted y con los demás, el interés en las cosas que suceden a su alrededor y los sonidos y respuestas tempranas del habla.

En esta etapa, un OT puede involucrarse para:

Ayudar con problemas de alimentación oral-motora (esto también puede ser abordado por los patólogos del habla). Debido a la hipotonía y la debilidad de los músculos de las mejillas, la lengua y los labios, la alimentación es difícil para algunos bebés con síndrome de Down. Los OT sugieren técnicas de posicionamiento y alimentación, y pueden participar en estudios de alimentación, si es necesario.

Ayuda a facilitar los hitos motores, particularmente para las habilidades motoras finas. Los terapeutas ocupacionales y los fisioterapeutas trabajan en estrecha colaboración para ayudar al niño pequeño a desarrollar hitos motores gruesos (por ejemplo: sentarse, gatear, pararse, caminar). Los OT trabajan con el niño en esta etapa para promover movimientos de brazos y manos que sientan las bases para un desarrollo posterior las habilidades motoras finas. El bajo tono muscular y los ligamentos sueltos en las articulaciones asociados con el síndrome de Down son desafíos reales para el desarrollo motor temprano y la terapia ocupacional puede ayudar a su hijo a enfrentar esos desafíos.

motricidad gruesa

Cuando su hijo es un niño pequeño y preescolar, es probable que tenga algo de movilidad independiente y que esté ocupado explorando su entorno. Para ayudarla a su desarrollo, querrá brindarle muchas oportunidades para aprender, querrá alentar los pasos iniciales para aprender a alimentarse y vestirse, querrá que aprenda a jugar adecuadamente con juguetes e interactuar con otros niños, alentará las habilidades de habla y lenguaje, y continuará brindando oportunidades para el refinamiento de las habilidades motoras gruesas.

En esta etapa, un OT puede involucrarse para:

Facilitar el desarrollo de habilidades motoras finas. Esta es una etapa importante en el desarrollo de habilidades motoras finas para niños con síndrome de Down. Ahora desarrollarán los movimientos en sus manos que les permitirán hacer muchas cosas a medida que crecen, pero muchos niños necesitan algún aporte terapéutico para asegurarse de que estos movimientos se desarrollen. Los niños hacen esto a través del juego; abren y cierran cosas, recogen y sueltan juguetes de diferentes tamaños y formas, apilan y construyen, manipulan perillas y botones, experimentan con crayones, etc. Su hijo puede enfrentar más desafíos para aprender habilidades motoras finas debido al bajo tono muscular, disminución de la fuerza y Laxitud del ligamento articular.

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Ayudarlo a promover los pasos iniciales de las habilidades de autoayuda. Un OT puede ayudar a los padres a desglosar las habilidades para que las expectativas sean apropiadas, y puede sugerir posicionamiento o adaptaciones que podrían ayudar al niño a ser más independiente. Por ejemplo, un niño puede tener más éxito alimentándose con un tipo particular de cuchara y plato.

¡Entonces su hijo ingresa al sistema escolar y el enfoque de sus energías cambia un poco nuevamente! Usted ayuda a su hijo a adaptarse a las nuevas rutinas, asiste a las reuniones escolares para planificar el programa educativo de su hijo, se enfoca en el habla y la comunicación, ayuda a su hijo a practicar las habilidades motoras finas para la escuela (como aprender a imprimir), espera que su hijo desarrolle más independencia en las actividades de autoayuda y busque actividades extracurriculares que expongan a su hijo a una variedad de experiencias sociales, físicas y de aprendizaje.

Con la correcta estimulación de la motricidad fina y gruesa en niños con síndrome de Down, pueden conseguir grandes progresos. Si aún tienes más dudas, puedes ver este video y obtener mas información: